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Las cuatro empresas con actividad en la Ribera navarra apadrinarán una intervención en 6,5 kilómetros del río Ebro a su paso por Valtierra, Arguedas y Tudela. ¿El objetivo? Controlar y eliminar especies exóticas invasoras en este tramo y favorecer la recuperación de los hábitats autóctonos. Esta es la primera de las dieciocho actuaciones que contempla la iniciativa impulsada por Navarra Capital y Laboral Kutxa que busca mejorar la gestión de la foresta navarra a través de la sensibilización medioambiental.

 

La iniciativa ‘1 hectárea de vida’ ya es una realidad. El plan de sensibilización medioambiental impulsado por Navarra Capital y Laboral Kutxa dio luz verde a su primera operación, que se pondrá en marcha en la Ribera. Grupo Enhol, Ríos Renovables, Jata y Servicios Ecológicos de Navarra (SEN), las primeras compañías en sumarse al programa, costearán una intervención de 6,5 kilómetros al paso del río Ebro por Arguedas, Valtierra y Tudela para eliminar especies exóticas invasoras, con el fin de preservar los hábitats naturales.

Gracias a este respaldo empresarial, arranca la primera de las dieciocho acciones contempladas en el plan de acción de la propuesta. De ahí que representantes de las cuatro firmas y administraciones locales acudieron al Soto del Ramalete, uno de los enclaves donde se realizarán los trabajos de conservación, para conocer los pormenores del programa. Allí les recibió Mikel Benet, CEO de Navarra Capital, quien dio la bienvenida y agradeció a las cuatro entidades por respaldar “esta iniciativa bandera con la que recorreremos otras zonas de la región para recabar nuevos apoyos”.

“No es casual que la primera de las intervenciones en reunir los respaldos necesarios sea la más meridional de las contempladas. Es muy significativo empezar este plan en la Ribera. Creo que aquellos que estáis más cerca del campo tenéis más sensibilidad con el cuidado del medio ambiente y es algo a preservar”, elogió.

RECUPERAR LA BIODIVERSIDAD

Tras la bienvenida, Maria Eugenia Hernando, jefa de la Sección de Gestión Piscícola del Gobierno de Navarra, aseguró “estar encantada” con el respaldo de las empresas a un proyecto de mantenimiento que ayudará a consolidar las actuaciones dirigidas a la eliminación de especies exóticas invasoras. Precisamente, su equipo se encarga de materializar esta línea de actuación recogida en el plan de gestión de la Zonas de Especial Conservación (ZEC) del Ebro para conservar y recuperar los hábitats locales.

El enclave goza de una gran riqueza medioambiental, pero su biodiversidad está amenazada por plantas invasoras como la caña, el ailanto o la robinia. “Estas especies generan un fuerte deterioro en nuestro medio porque compiten con especies autóctonas, modificando el medio para favorecer su propagación en detrimento de otras”, detalló Hernando. La problemática es “más grave” si cabe en la zona mencionada, porque en ella se encuentran especies en peligro crítico de extinción como el visón europeo o la Margaritifera auricularia, un mejillón de río fuertemente amenazado.

Para responder a esta amenaza, desde la Sección de Gestión Piscícola se realizó una actuación inicial de erradicación de las especies invasoras con fondos del Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia (MRR) de los Next Generation UE. “Estas primeras actuaciones son siempre las más costosas, pero si no se realiza un mantenimiento continuado, en pocos años podemos regresar a la situación de partida, lo que sería derrochar la inversión inicial”, explicó Nati Gómez, ingeniera de Montes y socia del gabinete forestal Basartea, partner técnico del proyecto.

El mantenimiento es “complejo y costoso”, porque tanto la falsa acacia (Robinia pseudoacacia) como la caña (Arundo nodax) tienden a rebrotar si no se aplican las técnicas adecuadas en su erradicación, subrayó Gómez: “En el caso de la falsa acacia descortezamos el tronco para que se vayan secando sin riesgo de rebrotes o taladramos en las cepas e inyectamos de forma controlada fitosanitarios, mientras que con la caña tenemos que eliminar los rizomas del suelo para impedir que se regenere. De un solo centímetro de caña puede regenerarse de nuevo la planta completa”.

El apoyo de las cuatro empresas permitirá hacer seguimiento a un proyecto realizado por la Sección de Gestión Piscícola del Gobierno de Navarra.

El apoyo de las cuatro empresas permitirá hacer seguimiento a un proyecto realizado por la Sección de Gestión Piscícola del Gobierno de Navarra.

Las explicaciones de las responsables técnicas del proyecto, que también busca consolidar en el tiempo la instalación de fresnos alisos y saucedas, fueron seguidas con atención -y cierta preocupación- por un nutrido grupo de representantes de las empresas que apadrinaron varios tramos de actuación: Conchi Enrique y Marina Ríos, directora financiera y COO, respectivamente, de Ríos Renovables; Iñigo Clemos, responsable de RSC y Sostenibilidad de Grupo Enhol; Iñaki Sanzol, director comercial de SEN; y Guillermo García, gerente de Jata. En concreto, tanto Ríos Renovables como Grupo Enhol costearán dos kilómetros de actuación cada una, SEN financiará 1,5 kilómetros y Jata hará lo propio con un kilómetro.

Además, en representación de Laboral Kutxa acudieron Pello Bayona, director de Empresas en Navarra; Eduardo Elizalde, director de Zona; y Manuel Romeo, director de la oficina de Tudela. Por parte de las administraciones locales estuvieron presentes Irune García y Verónica Gormedino, concejalas de Tudela; y José Luis Sanz, alcalde de Arguedas.

LA PRIMERA DE DIECIOCHO ACTUACIONES

Gracias al apoyo de las cuatro empresas mencionadas se logró recaudar fondos para permitir estas acciones de seguimiento y hacer viable así la primera de las dieciocho actuaciones que conforman ‘1 hectárea de vida’. Este proyecto, que busca mejorar la gestión de la foresta navarra, contempla recaudar fondos para dieciocho proyectos de recuperación y gestión de espacios forestales, donde se realizarán acciones en torno al clareo, la poda y la eliminación de restos; la limpieza de riberas; la prevención de incendios; y la rehabilitación de zonas de pasto para ganadería intensiva. Además, se desarrollará un proyecto piloto en cinco centros educativos para sensibilizar a los más jóvenes sobre el tesoro verde de la región.

“Muchos de nuestros municipios y concejos, sobre todo los más pequeños, carecen de los recursos económicos suficientes para llevar a cabo estas tareas. Y eso es lo que pretendemos solventar con ‘1 hectárea de vida’. En realidad, es una llamada al tejido empresarial, educativo y la ciudadanía para que colaboren con esta buena causa financiando las medidas que hemos diseñado, cada cual según sus posibilidades”, explicó Benet en la presentación del proyecto, que tuvo lugar durante el Día Internacional de los Bosques.

Desde su inicio, el diseño del proyecto se llevó a cabo tras realizar numerosas consultas con el Ejecutivo foral, municipios, asociaciones empresariales, gabinetes forestales y agentes ubicados sobre el territorio. Toda la información detallada aparece en la web oficial de la iniciativa (unahectareadevida.com), donde se reflejan las distintas actuaciones que se pretenden llevar a cabo a lo largo de toda la geografía de la Comunidad foral. Asimismo, las personas o entidades que deseen colaborar con la iniciativa o patrocinar alguna de las actividades previstas pueden escribir a info@unahectareadevida.com.